Bicicletas Eléctricas vs. Patinetes Eléctricos: ¿Cuál Elegir?

Ha llegado la micromovilidad. Los vehículos eléctricos personales están resolviendo los problemas de la última milla y sustituyendo los viajes en coche a medida que las grandes ciudades se alejan de la infraestructura centrada en el automóvil. Cada vez más, los viajeros se dan cuenta de que es mucho más rápido y fácil llegar al trabajo en un scooter eléctrico o en una bicicleta eléctrica que tener que soportar el temido tráfico de la hora punta o vivir a merced de los poco fiables sistemas de transporte público.

Cuando se trata de decidir qué vehículo eléctrico personal es el mejor, elegir entre una bicicleta eléctrica o un patinete eléctrico podría ser fácil por algunos factores críticos, incluyendo la portabilidad y su capacidad de almacenamiento. ¿Una bicicleta eléctrica, de tamaño completo, puede caber en tu mini estudio? ¿Puedes subirla por las escaleras de tu edificio sin ascensor? Si no es así, probablemente te sientas inclinado a escoger un patinete o una bicicleta eléctrica pequeña y plegable.

Pero hay muchos factores que considerar, sobre todo si acabas de averiguar cómo hacer la transición de las maneras más tradicionales de desplazarse.


Algunos otros puntos de comparación incluyen la necesidad de acceder a otros medios de transporte con facilidad o de llevar más carga; las distancias que normalmente tienes que recorrer; o el deseo de hacer algo de ejercicio opcional por el camino. Ambas opciones son eficientes energéticamente, y harán una elección excelente por derecho propio, pero son tipos de vehículos muy diferentes, como ahora veremos.


Confort y Comodidad

Si le pidieras a 3-4 personas que te nombraran el vehículo eléctrico personal ideal, podrías obtener 3-4 respuestas diferentes. Los cuerpos y las necesidades varían. A algunas personas les resulta difícil o imposible montarse en una bicicleta eléctrica. Para otros, estar de pie y mantener el equilibrio sobre un patinete o un monopatín puede ser demasiado difícil. Para muchos viajeros, una bicicleta eléctrica simplemente puede que sea la opción más cómoda.

La mayoría de las bicicletas eléctricas tienen estructuras y neumáticos grandes para acomodar el peso añadido de la batería y el motor. Las bicicletas eléctricas de montaña, además de las híbridas, también incluyen sistemas de suspensión total o parcial, que son útiles tanto en las calles llenas de baches, como en los senderos de la ciudad. Si la comodidad es tu principal preocupación, podrías considerar la enorme gama de bicicletas eléctricas, que vienen en opciones más ligeras y plegables para satisfacer más la necesidad de la portabilidad.

Sin embargo, esto no quiere decir que los patinetes eléctricos no ofrezcan un viaje cómodo—sí que lo hacen. De hecho, muchos modelos de alto rendimiento incluso cuentan con ruedas neumáticas grandes y sistemas de suspensión. Estos son a precio de un vehículo más grande y pueden ser más difíciles de plegar o transportar, además puede pesar tanto como una bicicleta eléctrica. Para la mayoría de la gente, estos complementos pesados anulan una de las principales razones de tener un patinete: la comodidad.

La mayoría de los patinetes ligeros y duraderos, como el Model One de Unagi—que pesa menos de 30 libras en ambas versiones de motor, el único y el doble—se desplazan suave y cómodamente sobre el pavimento llano y fácilmente se pueden plegar y guardar en un armario, o llevar en el transporte público. Las bicicletas eléctricas, en cambio, pueden pesar entre 50 y 100 libras.

Pero el confort es un término relativo. Si piensas utilizar un vehículo eléctrico para hacer la compra habitual o trasladar a los niños de un sitio a otro, no hay mejor opción entre la gama de opciones que una bicicleta eléctrica de gran potencia con un gran portabultos, asientos adicionales, y capacidad de carga. Si lo que quieres es pisar los pedales y hacer ejercicio en tus desplazamientos, una bicicleta eléctrica más ligera puede ser lo que más te convenga. Si tu modo ideal de transporte es zigzaguear entre el tráfico, viajar con poco peso, y tener la opción de coger un taxi o subirte a un autobús o tren con facilidad, un patinete eléctrico ligero y plegable debería ser la opción más clara.

Velocidad y Autonomía

Es cierto que la mayoría de las bicicletas eléctricas superarán a la mayoría de los patinetes eléctricos ligeros en cuanto a velocidad máxima, aunque, por supuesto, hay excepciones. Para mantener el peso bajo, los fabricantes de patinetes equipan sus vehículos con baterías y motores más pequeños. La mayoría de los patinetes eléctricos tienden a alcanzar velocidades máximas de 22 mph, mientras que las bicicletas eléctricas pueden alcanzar velocidades de hasta 30 mph o más. Pero si circulas en medio de un tráfico denso o en calles abarrotadas de la ciudad, puede que la velocidad no sea una de tus principales preocupaciones.

Los patinetes eléctricos son elegantes y ágiles, y fácilmente se pueden realizar maniobras entre los coches y otros vehículos que ralentizan a los ciclistas. En una comparación entre diferentes vehículos eléctricos personales, un crítico de Electrek escribe: “Raramente sentí la necesidad de ir más rápido que la velocidad máxima del patinete porque, de todos modos, tenía que reducir la velocidad para adelantar a los coches. Con un vehículo tan delgado, era fácil conducir entre y alrededor de los coches que se quedaban atascados en el tráfico cuando iba por calles que no tenían un carril bici.”

También es cierto que las bicicletas eléctricas suelen tener una autonomía mucho mayor y, por tanto, son más adecuadas para los desplazamientos y las aventuras más largas, aunque sus baterías más grandes pueden tardar bastante en cargarse. Muchas personas que optan por comprar una bicicleta eléctrica viven en zonas de baja densidad, con muchos caminos y senderos, además de distancias más largas que cubrir. Por otro lado, los que compran patinetes tienden a vivir en grandes ciudades donde vale la pena compensar las velocidades y las autonomías más bajas por la comodidad, la portabilidad y la maniobrabilidad.

Precio y Seguridad

A la hora de decidir entre una bicicleta eléctrica y un patinete eléctrico, el precio seguramente sea de tus mayores preocupaciones. Si necesitas poder transportar cosas, gastar ese dinero extra en una bicicleta eléctrica puede ser la mejor opción (si no la única). Dicho esto, no todas las bicicletas eléctricas valen más que los patinetes eléctricos de gama alta (al igual que no todas las bicicletas eléctricas son tan difíciles de transportar y almacenar). La cantidad de dinero que quieras y puedas invertir en un vehículo eléctrico personal dependerá en gran medida de tu presupuesto específico y de tus necesidades de transporte.

Las diferencias de precio tienden a ser insignificantes entre los patinetes eléctricos de mayor precio y las bicicletas eléctricas de gama baja. Por otro lado, algunas bicicletas eléctricas de alto rendimiento, especiales y de carga, pueden valer hasta varios miles de dólares. Puedes comprar un patinete eléctrico de calidad y durabilidad parecida, como el Unagi Model One, por menos de mil dólares. También vale la pena tener en cuenta que el patinete será mucho más resistente a los robos.

Las bicicletas eléctricas corren un riesgo de robo mucho mayor debido a los altos precios de reventa y a que deben dejarse fuera en la mayoría de los viajes. Además, esto hace que suba el precio de propiedad ya que también saldrán caros tanto los candados como los seguros de las bicicletas eléctricas. También requieren mucho más mantenimiento que los patinetes eléctricos bien hechos, que igual no necesitarían más que un cambio de batería cada pocos años.

Cuando se trata de conducir con seguridad, una bicicleta eléctrica puede ser una mejor opción para la carretera que un patinete eléctrico. Hay varias razones para ello, algunas de las cuales tienen que ver con el diseño de los propios vehículos: los patinetes están más cerca del suelo y sus ruedas son mucho más pequeñas, por lo que no aguantan los baches y las sacudidas tan bien. Además, los conductores de patinetes son menos visibles que los ciclistas.


Sin embargo, algunas razones importantes para la disparidad de criterios se reducen al comportamiento de los conductores, como señalan en Electric Scooter Guide. Desde nuestra primera infancia estamos condicionados a tomarnos en serio la seguridad en la bicicleta, pero “durante 20 años hemos conducido patinetes de pataleo”, como dice Razor: “como si fuera un juguete, que de repente vemos en la calle, sin darnos cuenta de que estos nuevos aparatos son más parecidos a una moto que al juguete que conocíamos”. Tal vez sea por esta razón que los conductores de patinetes eléctricos son mucho menos propensos a usar cascos que los ciclistas, y por lo tanto más propensos a sufrir lesiones graves.

Conclusión

Como hemos señalado, elegir entre una bicicleta eléctrica y un patinete eléctrico (¡si es que hay que elegir!) puede depender de una serie de variables que cambian bastante según el conductor. Ningún vehículo eléctrico personal está diseñado para satisfacer todas las necesidades de transporte posibles. Sin embargo, cuando se trata del precio, la comodidad, y la facilidad de uso, los patinetes eléctricos podrían ser la mejor opción para la mayoría de los trayectos urbanos y los viajeros de la ciudad.